¡Ah! El matrimonio, la principal causa de divorcios en el
mundo, el contrato mas arriesgado emocionalmente, el negocio mas rentable de
los salones de fiestas, y algo de lo que tengo en común con mi esposo.
Mi marido tan lindo, tan tierno, tan amable, inteligente,
tolerante, razonable y considerado… a menos que se trata de doblar la ropa.
Cada sábado o domingo lavamos la ropa en caso mi marido es
un encanto dándome su apoyo en las tareas de la casa, todo es paz y armonía…
hasta que descolgamos la ropa del tendedero.
Entonces la habitación se convierte en un campo de batalla,
un debate nivel ONU, una pista de carreras y/o una protesta feminista.
¡Y la culpa la tiene un video japonés!
Mi marido dirá que la
tengo yo, que estoy en contra del progreso, que no veo por la practicidad, que
no me interesa aprender, yo le diré que mi técnica es diferente pero igual de
funcional, que el hecho de conservar un método probado no me restringe a la
innovación y que si tanto le molesta solo deje de verme, después aun contra su lado
feminista dirá que estoy equivocada y que sus métodos siempre serán mejores y
que por contradecirlo y faltar a su autoridad merece una disculpa pública.
Entonces llegamos a Twitter.
Me disculpe por Twitter la semana pasada para satisfacer su
ego y demostrarle que me importa, me disculpe no por “ceder ante su autoridad” sino
para recordarle que siempre podremos llegar a un consenso en nuestro matrimonio
porque donde hay amor hay acuerdos.
Supongo que este fin de semana volveremos al campo minado,
pero sé que, aunque no le guste como doblo la ropa puede contar con que seguiré
haciéndolo (muy muy muuuy a mi manera) yo sé que a él le gusta como arreglamos
nuestras diferencias, así como a mi me gusta la pasión con la que defiende su
punto de vista sea cual sea el tema.
En fin, el matrimonio puede ser monótono y gris, pero con el
mi mundo tiene muchos matices, hay acuerdos y discusiones, hay reflexión y
risas, hay colaboración y competencia, pero sobre todo hay compromiso y amor.
Vmgro

#teAmo. #Gracias. No era necesario la disculpa. Me disculpo yo también. #OMG.
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