-Católica nena, se dice católica no caótica.
Entonces les tiro el choro, acerca de mi peculiar relación con Dios.
Dios y yo tenemos una relación especial, él no se mete conmigo y yo no me meto con él, aun así lo apoyo y me apoya, tengo la firme creencia de que me quiere y él sabe que lo quiero... a mi modo, no me juzga y no lo juzgo, tengo mis propios preceptos de lo que son los pecados para mi esos son los errores que se tienen y de los que si no aprendes te condenan de por vida tal vez no sea la mejor forma para los demás pero es mi forma de ver a Dios y solo por eso es especial
De inicio les parece gracioso a veces no, pero después cada uno a su manera se plantea el acercarme a dios o más bien a su forma de ver a dios.
Mi gente cree que me hace falta más religión en mi vida (yo creo que le falta mas vida a su religion pero no soy quien para decirselos) yo también lo consideraba en ocasiones hasta el otoño del 2018.
Durante el año 2018 mi familia y yo vivimos situaciones difíciles que no le deseo a nadie, las pérdidas y las dificultades nos mostraron lados de la vida, de la sociedad y de nosotros mismos que nunca nos hubiéramos imaginado, igualmente todas las situaciones vividas nos llenaron de emociones negativas que consumieron mucho de todos nosotros.
Hay muchas reacciones naturales cuando a alguien le pasa algo malo, así como hay muchas frases cliché que los que te rodean repiten sistemáticamente en su afán de mostrar su apoyo, cada uno a su modo hay quienes se enojan, quienes se afligen, quienes se quedan en shock y también quienes te hablan de la fe, ese es el meollo de esta historia.
El otoño pasado no fue el mejor de mi existencia pero debo rescatar que pudo haber sido el peor, en septiembre perdimos a mi madre y en noviembre mi hija tuvo un accidente que la dejo con secuelas vitalicias, durante estos duros golpes del destino mucha gente que nos rodeaba nos hablaba de la fe, ten fe, conserva la fe, la fe mueve montañas, me decía la gente mientas yo serena me guardaba mis comentarios los que me conocen saben que la religión estructurada y yo no congeniamos muy bien no soy atea pero tampoco son una persona religiosa o devota asi que como podrán pensar sus palabras me molestaban, pero la razón está lejos de ser mi postura religiosa.
Voy a sonar muy malagradecida pero cuando yo vi a un ser querido estar en una cama a punto de ser intervenido lo último que yo quería era ver a un montón de personas recitando ritos o pidiéndome tener fe como si solo con eso los el universo entero me fuera a conceder mi deseo no, no es justo, no es justo para los médicos, enfermeras, químicos, patólogos pero sobre todo para quien reza ¿qué pasa cuando aun con toda la ciencia aplicada y toda la fe del mundo respaldándote las cosas fallan? pues lo unico que puede pasar, te rompes.
Ahora si a lo que voy, la gente que me conoce por encima puede pensar que mientras que yo recogía los pedazos de mi corazón del suelo y me rearmaba para apoyar con lo que pudiera acerca de mi madre por dentro estaría hirviendo de furia contra un Dios insensible que no hizo acto de presencia e hizo oídos sordos mientras toda mi familia le rogaba que la salvara pero no es asi.
Mi gente cree que me hace falta más religión en mi vida (yo creo que le falta mas vida a su religion pero no soy quien para decirselos) yo también lo consideraba en ocasiones hasta el otoño del 2018.
Durante el año 2018 mi familia y yo vivimos situaciones difíciles que no le deseo a nadie, las pérdidas y las dificultades nos mostraron lados de la vida, de la sociedad y de nosotros mismos que nunca nos hubiéramos imaginado, igualmente todas las situaciones vividas nos llenaron de emociones negativas que consumieron mucho de todos nosotros.
Hay muchas reacciones naturales cuando a alguien le pasa algo malo, así como hay muchas frases cliché que los que te rodean repiten sistemáticamente en su afán de mostrar su apoyo, cada uno a su modo hay quienes se enojan, quienes se afligen, quienes se quedan en shock y también quienes te hablan de la fe, ese es el meollo de esta historia.
El otoño pasado no fue el mejor de mi existencia pero debo rescatar que pudo haber sido el peor, en septiembre perdimos a mi madre y en noviembre mi hija tuvo un accidente que la dejo con secuelas vitalicias, durante estos duros golpes del destino mucha gente que nos rodeaba nos hablaba de la fe, ten fe, conserva la fe, la fe mueve montañas, me decía la gente mientas yo serena me guardaba mis comentarios los que me conocen saben que la religión estructurada y yo no congeniamos muy bien no soy atea pero tampoco son una persona religiosa o devota asi que como podrán pensar sus palabras me molestaban, pero la razón está lejos de ser mi postura religiosa.
Voy a sonar muy malagradecida pero cuando yo vi a un ser querido estar en una cama a punto de ser intervenido lo último que yo quería era ver a un montón de personas recitando ritos o pidiéndome tener fe como si solo con eso los el universo entero me fuera a conceder mi deseo no, no es justo, no es justo para los médicos, enfermeras, químicos, patólogos pero sobre todo para quien reza ¿qué pasa cuando aun con toda la ciencia aplicada y toda la fe del mundo respaldándote las cosas fallan? pues lo unico que puede pasar, te rompes.
Ahora si a lo que voy, la gente que me conoce por encima puede pensar que mientras que yo recogía los pedazos de mi corazón del suelo y me rearmaba para apoyar con lo que pudiera acerca de mi madre por dentro estaría hirviendo de furia contra un Dios insensible que no hizo acto de presencia e hizo oídos sordos mientras toda mi familia le rogaba que la salvara pero no es asi.
Normalmente en la segunda etapa del duelo la Ira uno maldice despotrica y cuestiona la situación aquellos con un resto de fe se preguntan porque y aquellos con más fe o más cinismo se preguntan dónde estaba dios cuando eso paso pero, quien realmente me conozca sabrá la verdad yo sé exactamente dónde estaba Dios en cada momento de ese día y del otro.
Cuando mi madre se puso mal Dios estaba dándole insomnio a mis hermanos y susurrando en el oído de mi padre para que la pudieran llevar a atenerse, cuando mi madre estaba en el hospital dios estaba susurrando en mi oído y despejando el camino para que yo pudiera llegar y verla, cuando ella entro en paro estaba guiando la mano de los médicos y enfermeras para hacer más ligera su carga y cuando su corazón dejo de latir estaba con ella para que no tuviera miedo.
Cuando mi madre se puso mal Dios estaba dándole insomnio a mis hermanos y susurrando en el oído de mi padre para que la pudieran llevar a atenerse, cuando mi madre estaba en el hospital dios estaba susurrando en mi oído y despejando el camino para que yo pudiera llegar y verla, cuando ella entro en paro estaba guiando la mano de los médicos y enfermeras para hacer más ligera su carga y cuando su corazón dejo de latir estaba con ella para que no tuviera miedo.
Luego enderezo la espalda de mi hermano y templo su voz dándole fuerza para darnos la noticia, finalmente con sus manos sostuvo las piernas de mi padre para que nadie lo viera desfallecer y sostuvo nuestros corazones para que no se derrumbaran al escucharlo.

VMgro

Tiempo después tras el accidente de mi hija del cual aún tengo pesadillas tanto dormida como despierta, aún cuando mi cabeza es dominada por la ira y la mezcolanza de emociones me sobrepasa no puedo preguntar dónde estaba El por qué sé que en todo momento estaba a nuestro lado.
Estaba ahi manteniendo mi cabeza fría para tomar decisiones rapidas, averiado el auto del vecino para que nos pudiera llevar a urgencias y deteniendo el taxímetro para que no subiera de 100 pesos, así como en muchas pequeñas acciones que han pasado después, ademas de todo ver a mi pequeña sonreír a pesar de todo lo que ha pasado me dice que aun está a su lado y lo estará mientras ella lo necesite.
No soy una persona religiosa ni una persona sin fe estoy en el punto espiritual en que me importa más ser una buena persona que una buena cristiana y en ninguno de los dos aspectos me esfuerzo mucho pero aun así mi mente y mi corazón están seguros de que no pudo ser de otra manera.VMgro
