Tener hijos no es una bendición, no es el trabajo más importante del mundo y definitivamente no es para todos.
Dejemos de lado el tema pro vida o el constante bombardeo de insinuaciones de superioridad que las madres (o quien si desea serlo) le lanza a quienes no quieren hijos, hoy les hablo desde mi perspectiva y sin colgarme medallas de "honor" por participación en el juego de la vida y por lo mismo tratare de apegarme a los hechos.
Tener hijos es un reto primero contra la naturaleza y la ciencia, ese momento mágico cuando un ovulo y un espermatozoide se unen es en realidad mágico, hay mil razones por las que puede no darse, hay cientos de anomalías que pueden evitarlo, hay decenas de métodos anticonceptivos naturales y artificiales y tan solo unas cuantas combinaciones ideales de tiempos y condiciones que lo permiten, por eso los tratamientos de fertilidad son tan caros.
Es un reto después con tu cuerpo, se puede decir que hay una guerra de hormonas emociones y miedos, digo que es una guerra porque al final alguien termina herido, sangrando y medio muerto mientras que otro disfruta las mieles (o leches) de la victoria, si te va bien tus heridas sanan y como un soldado que regresa triunfante de la guerra tu mente recuerda cada momento de dolor con orgullo, te satisface que no hubiera bajas, agradeces la oportunidad, e incluso te apuntas a la próxima misión; si te va mal al regresar te sientes vacío mutilado y sabes que aunque la gente al rededor te vea como un héroe algo dentro de ti se rompió y costará mucho repararlo.
Una vez que los tienes el reto es con la sociedad, no con la estructura social sino con cada individuo que cree que puede hacerlo mejor que tu o con aquellos bienintencionados que te saturan con consejos o indicaciones porque tu cara les recuerda la suya y terminan convirtiéndose en aquello que siempre odiaron, a ti también te pasará.
Cuando también trabajas el reto es con el tiempo y la nostalgia,cuentas los minutos para llegar a casa y abrazarlos tratas de extender cada momento con ellos y lloras, si lloras, lloras si te pierdes la batalla de los primeros pasos o la primera palabra, pones en la balanza que festival es más importante para pedir el día y no perdértelo, te desvelas antes de la junta para hacer su disfraz de fruta o verdura, o haces un pacto con el mismo demonio para que te pasen el vídeo del día de la alimentación, sufres cuando no llegas a tiempo a la junta de calificaciones y aguantas las miradas reprobatorias de las demás madres de tiempo completo.
Conforme crecen el reto es contigo misma enfrentas el miedo al fracaso, vences tu temor a los insectos
arácnidos y roedores, evalúas tu vida una y otra vez preguntándote si eres un buen ejemplo, dejas de lado las malas compañías por agradables que resultaran, y empiezas a ver que todo lo que tu mamá te decía tiene una razón de ser, eso te saca una sonrisa si te llevaste bien con ella y te frustra si te llevaste mal, te vuelves invencible e inflexible en lo que a ellos se refiere, luchas con la paranoia día a día porque tienes que soltarlos tienes que tragarte tu miedo al mundo para que ellos no vivan su vida con temor, también tienes que aguantar la risa en situaciones extremas nadie toma en serio un regaño si se hace entre carcajadas, ni un consejo de quien se burla de ti.
Debería de haber un instructivo, una línea de asistencia, un botón de pánico o un libro sagrado que sirva a todas las madres del mundo, lamentablemente no lo hay, el único indicador que tendrás lo veras al ser abuela cundo tu hijo te llame en medio de la noche porque su bebe no deja de llorar, entonces suspiraras y enumeraras los mejores consejos que recibiste para ganar esa batalla como toda madre en la historia.
Como dije tener hijos no es para todos, tampoco voy a decir que es para valientes, tener hijos va más allá de concebir y parir e incluso de educar, es una decisión personal que debe de ser tomada con seriedad ya que habla de que clase de huella quieres dejar, cual será tu inmortalidad o tu felices por siempre y esa pregunta debe hacérsela cada madre del mundo.
V Mgro